Este ebook presenta "El Señor de Bembibre", con un sumario dinámico y detallado. Novela histórica de Enrique Gil y Carrasco, publicada en 1846, en pleno apogeo del romanticismo, narra los desgraciados amores de don Álvaro Yáñez, último señor de Bembibre, y doña Beatriz Osorio. La trama se combina con la caída de la Orden del Temple, verdadera protagonista de la obra. El paisaje se asocia a la propia intimidad de los personajes, y les ofrece refugio y consuelo en sus tristezas. Los personajes responden a los caracteres peculiares del drama romántico español. El autor logra una adecuada fusión artística del fondo histórico, de las peripecias novelescas y de su marco geográfico. Escritor español, Enrique Gil y Carrasco (1815 - 1845) pertenció al movimiento literario del romanticismo y es conocido principalmente por El Señor de Bembibre, obra fundamental del romanticisimo histórico español. Escribió, además, numerosos artículos periodísticos, ensayo de viaje y costumbres, algo de poesía e incluso teatro.
Este ebook presenta El Señor de Bembibre (Edición completa), con un sumario dinámico y detallado.
El Señor de Bembibre, escrito por Enrique Gil y Carrasco, es considerada una de las mejores novelas históricas españolas1 y la culminación del género de novela histórica española. Es obra de lectura obligatoría en la mayoría de los centros de enseñanza de la tierra natal de su escritor (El Bierzo, León), y en algunas universidades españolas.
Enrique Gil y Carrasco ( 1815 - 1845) fue un escritor romántico español. Es recordado fundamentalmente por la novela romántica historicista El Señor de Bembibre (1843), obra maestra de la prosa romántica de ficción española, que sigue el modelo de la novelística de Walter Scott. Aunque sólo compuso treinta y dos poemas, todos entre 1837 y 1842, Gil y Carrasco merece un puesto entre los poetas románticos. Aportó, en efecto, una rara nota de intimidad, melancolía vital, impalpabilidad lírica y preocupación postmortem que le transforman en el predecesor de Gustavo Adolfo Bécquer. Cantó la naturaleza, haciéndola partícipe de sus sentimientos de soledad, desilusión, fugacidad de la vida, futilidad del esfuerzo del hombre: así, en «La palma del desierto», «La violeta», flor que transformó en emblema de su vida, y en «Un recuerdo de los templarios», donde se evoca la decadencia del castillo de Ponferrada. Se preocupó por la política de sus días: «A Polonia» es un lamento por su reparto; «El 2 de mayo» desborda de fuertes sentimientos antifranceses; «Paz y porvenir» expresa una gran confianza en el futuro de España. Expuso sus preocupaciones del más allá en «El cisne» y «Un ensueño» y dejó una excelente elegía en «A la muerte de Espronceda», poeta a quien, lo mismo que Zorrilla, debe parte de su inspiración.