Con el propósito de contribuir al debate en torno a lo documental en un presente en que la tensión entre ficción y realidad se encuentra entre límites difusos, Memorias performativas reúne miradas que develan los procedimientos de cierto cine documental en Chile, Argentina, Brasil, Perú y Bolivia. Son prácticas que piensan su dimensión performativa, su capacidad de hacer presente las problemáticas posdictatoriales en atención a sus condiciones de posibilidad como dispositivo creador de sentido, por cuanto actualizan la pregunta por la representación y la comprensión de lo político.
La compleja escena contemporánea que vivimos interroga la pertinencia de un cine que apuesta por afrontar relatos incómodos, resignificar conflictos políticos y fomentar espectadores vigilantes. En un presente en que la posverdad y la inteligencia artificial reconfiguran la percepción de la realidad y que el activismo visual y audiovisual ha sido apropiado y reciclado en campañas ideológicas conservadoras, los análisis de este libro contribuyen a la reformulación de un estatuto de lo documental que permita hacer frente a nuevas preguntas sobre cómo recuperar el potencial disruptivo de las imágenes, para fortalecer una mirada crítica y emancipadora.
"Este libro abre un debate sobre el museo contemporáneo. Juan José Santos Mateo plantea una noción alternativa y radical: el museo hechizo, un espacio vivo, efímero y horizontal, que se teje en diálogo directo con agentes del arte y comunidades.
Frente al peso del museo tradicional, lastrado por jerarquías y herencias coloniales, el museo hechizo se presenta como una forma de resistencia, un territorio flexible donde la memoria, la creación y la crítica se encuentran.
A través de ejemplos concretos en América Latina -como el MICH en Chile o La Ene en Argentina-, Santos demuestra que este modelo no es una utopía teórica, sino una práctica ya en marcha, capaz de transformar nuestra manera de pensar el arte y sus instituciones.
Provocador y necesario, este libro invita a imaginar futuros posibles para los museos: espacios menos rígidos y más cercanos, capaces de reinventarse junto con las comunidades que los habitan. Al mismo tiempo, recuerda que el devenir de estas prácticas museales sigue abierto e incierto, y que justamente en esa incertidumbre reside su potencia transformadora."