El patrimonio cultural inmaterial (PCI) constituye un campo de análisis en continua evolución en el que se entrelazan experiencias, conocimientos y construcciones identitarias que, lejos de permanecer estáticas, se reconfiguran de manera permanente en respuesta a los cambios sociales, políticos y cultura- les. Es un territorio donde confluyen memorias individuales y colectivas, prácticas ancestrales y expresiones emergentes, disputas por el reconocimiento y procesos de resignificación simbólica.