En tiempos en que la ciencia comienza a aniquilar el concepto de lo imposible y en que la criatura se convierte en creadora, surge una idea perturbadora: clonar al hombre conocido como el Hijo de Dios.
El hallazgo de reliquias supuestamente pertenecientes a Cristo se convirtió en el punto de partida de una búsqueda compulsiva de material genético. Se reunieron siete muestras, cuyos orígenes permanecen en secreto. Se cree que una de ellas procede de la reliquia cristiana más famosa: el Santo Sudario.
La fe se transforma así en una cobaya más de la ciencia: expuesta, indefensa y lista para ser diseccionada.
¿Qué descubriremos?